Como estalactitas que caen, como algarabías que se ahogan, estoy yo en medio del mar. Perdida en lo azul intenso de una ola sin romper. No bucees si no quieres perderte mas de lo que estas.
Las gaviotas hambrientas vuelan sobre mi cabeza, buscan algún pez. Y yo me muevo, me muevo o muero.
Un barco, no es de papel, allá a lo lejos. Alusión, tal vez. No pienso, me limito a mover. No temo, pues no pienso, pero si me alegro. Hay un barco y no es de papel. La voz ya no sale, no pido auxilio. Me limito a esperar, a esperar y a mover. Cansada, del mar abundante con sus olas sin poder romper. El barquito sin cascara de nuez acercándose lo ves. Cansada de mover. Ya esta aquí, pero... ¿que pasa? ha traído la muerte consigo. Y es negra, muy negra y huele mal. Abundante y espesa, se diluye entre el mar, y peces salen, gaviotas entran, todo es muerte. Grito, me ahogo en el grito. Petroleo se desprende del barquito sin cascara de nuez, petroleo espeso, negro y abundante que trae la muerte consigo, gaviotas sin salir, peces sin huir, yo. Muerte.
Ojala el barquito fuera de papel.
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